La utopía de un artista
La utopía de un artista
Balbuceaba entre sus entrañas una
extraña voz
¿Quién?, se preguntaba
Aun sin saberlo solo se concentró en su
propio ser,
Pero quizá no lo logró tan fácilmente.
De nuevo esa voz,
¿A mí? Repetía sin cesar….¿Dónde puede
estar?,¿Me habla a mí?
Sí, es a mí, dijo convencido.
Después de un rato el pequeño dibujo, siguió en lo suyo, en un mundo hecho a su
medida por algún gran poeta que un día quedó solo en un cuarto. Solo, él con su cuaderno, su lápiz y todas sus
preciadas pertenencias.
Pinceles y cinceles de todo tipo, libretas,
lienzo y todos los materiales que hubiera podido imaginar, había recolectado sin
cesar a lo largo de sus años; con muy corta edad pero un amor incesable por su
mundo imaginario, él no dejaba de plasmarlo en múltiples superficies.
Hace mucho tiempo, quién sabe cuánto,
fue ignorado una, dos, tres veces, ya no recordaba cuántas y entonces decidió enamorarse de una musa
imaginaria a la que no le daría la misma forma en sus dibujos, no siempre
tendría una forma definida.
Ella le daría todo lo que un día deseó y lo inspiraba siempre a continuar con su obra, ella era todo y nada en su mente, todo el
paisaje la contenía, solo suya, su creación y su cuerpo eran uno solo.
Pero un día todo cambió. Nunca supo a qué
hora terminaba el sueño y empezaba la realidad y viceversa, porque solo un
segundo pasó, solo fue el suspiro del momento por su inspiración, o eso pensó
él, cuando en su presencia aparecieron
todos sus personajes.
Todos sin excepción lo veían con ojos de
intriga, se preguntaban unos a otros quien era él, ese personaje nuevo y raro.
Cómo había llegado a ese mundo donde todos se conocían y cada cual sabía todo
sobre los demás hasta el día en que
habían nacido?. Por así decirlo.
Colores, psicodelia, olores y sabores
venían sin cesar a cada uno de sus sentidos.
Confundido al fin se dio cuenta, era uno
de ellos. Pantalones de pintor entonados a lápiz de color, esqueleto chorreado
de múltiples matices pero hecho de algún material o pintura quizá; hasta su
propio cuerpo era solo color, ¿acrílico, acuarela, vinilo? No logró
descifrarlo.
Casi dio un paso buscando caminar y de
repente solo flotó, quiso explorar y así lo hizo.
Cada rincón como él lo había imaginado; saltaban ante sus ojos como objetos tangibles nubes almidonadas y deliciosas que nunca terminaban, casas con múltiples formas redondas y cuadradas o combinadas con techos redondos que cubrían solo una tercera parte de las construcciones dejando a la vista desde arriba los bellos patios con mascotas y árboles frondosos, cúpulas donde se reunían para divertirse, grandes espacios verdes llenos de rosas, pinos y muchas especies vegetales y animales.
Cada rincón como él lo había imaginado; saltaban ante sus ojos como objetos tangibles nubes almidonadas y deliciosas que nunca terminaban, casas con múltiples formas redondas y cuadradas o combinadas con techos redondos que cubrían solo una tercera parte de las construcciones dejando a la vista desde arriba los bellos patios con mascotas y árboles frondosos, cúpulas donde se reunían para divertirse, grandes espacios verdes llenos de rosas, pinos y muchas especies vegetales y animales.
Por fin bajó a tocar el césped muy
entusiasmado sin darle crédito a todo lo que sus ojos percibían y allí cayó dormido
a la sombra de un árbol.
Como un dibujo entre dibujos su sueño se
había hecho realidad, conoció su mundo, el que día a día había pintado,
caracterizado y dado vida.
Hasta ahora no sabe si fue un sueño, o
una maravillosa jugada en el teatro de
su mente pero no imagina que algo de ello sigue allí, muy cerca.
Sentado en su silla de pensar,
meciéndose sin cesar, habla con si mismo preguntándose ¿qué pasó?, como no pregunté?,
no les hable?.
Pude
hacerlo? …… deseó infinitamente otra oportunidad.
Se levanta de allí y toma un papel lo coloca en su pared como
mosaico en el colorido paisaje, crea una
silueta leve y lo empieza a formar otorgando características propias como
personaje. Así, en voz alta lo bautiza y le da un oficio dentro de toda su obra.
Pero lo que el pintor aún no advierte es que su dibujo poco a poco toma
conciencia física en su mundo. Él lo oye como cualquier ser vivo pero aún
ninguno es consciente que ambos son
parte del mismo plano.
El dibujo por fin habló, dando la vuelta y mirándolo a esos ojos que tiemblan
de asombro,¿o de miedo?, esa extraña sensación arde en el humano, ahora más
humano, preso de todos sus sentimientos unidos en un baile de sensaciones y
sabores, olores, ¿y visiones?.
La confusión se despierta ahora en un
cuerpo que solo se había dedicado a soñar con su utopía sin fin.
-Eres quien me habla todo el tiempo? ,
Me dices que hacer y que no?, por qué?
Sorprendido respondió:
-
Solo
te imagino corriendo por allí, volando entre los árboles, mirando todo
desde arriba, sintiendo el viento correr
por tu cara; además también me imagino en ti como gaviota, libre entre nubes de
algodón, suaves y deliciosas para dormir
y soñar desde la vista universal.
- Pero
dime ¿por qué me has llamado?
- Todo
empezó por una afición exagerada por mi musa, el ser perfecto, complementario y
feliz solo para mí; pero poco a poco esta habitación me consumió,
teniendo todo lo necesario empecé a crear lo que
nos daría la felicidad. A ella
allá entre nubes de color en su mundo y a mí en el mío de carne y hueso pero
también con algo de color, marcador, acuarela entre las entrañas…. así hice
mosaicos de papel, color e imaginación y llegue a ti, eres mi última creación
dentro de mi creación y el más especial de todos porque me representas a mí y
puedes hacer todo lo que yo haría allí en nuestra utopía, como cumplir con el
objetivo de buscar a nuestra musa entre paisajes ocultos aun para mí.
Viaja,
explora, conoce y maravíllate con cada
cosa, observa y se paciente, camina y disfruta de los bellos paisajes y amigos
que te tenderán la mano, no maltrates a
tu prójimo y ayuda con amor a todo aquel que te necesite. Yo mientras tanto te
guiare desde aquí, Llámame y allí
estaré.
Después
de un gran silencio los dos comprendieron el gran valor de la obra entre
creador y creación.
El
dibujo se desvaneció ante la mirada de su nuevo amigo humano y corrió en busca de su musa, teniendo muy en cuenta las recomendaciones de su amigo.
En
su silla de pensar el pintor despertó de un salto, asustado miró a su pared y
allí estaba su amigo en posición pasante
al lado de una criatura amiga y con un papel enrollado en su mano.
El
hombre cayó en un profundo sueño del cual nunca más volvió.
Se
dice que está allí en aquella habitación llena de colores, olores y sabores
jamás vistos por otros, viajando por su
mundo.
Quien sabe cuánto tiempo pasó para llegar a tal
obra que abarcaba piso, Techo, paredes, cobijas y demás objetos de los que solo
él disponía, cada cosa hace parte de su
obra, cada objeto en su puesto significaba su mundo ideal.


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